Sí, somos internacionalistas. No, no estamos ejerciendo.

OPINIÓN.

(FOTO DE INTERNET)

GIULIANA IPPOLITI. Hoy, como pocas veces pasa debido a congruencia infinita de malas noticias a las que debo someterme cada día, leí una nota que me llevó a hacer una profunda reflexión sobre lo que sucede en mí país, Venezuela.

“Diplomático venezolano acusado de abuso sexual”, decía el título. Para colmo, el susodicho se encuentra ejerciendo funciones en la embajada de Nairobi-Kenia, en África.  

No sé si les he contado antes sobre mi experiencia en Kenia, pero igual me voy a permitir hablar al respecto. Fue dos años atrás cuando tuve la oportunidad de ir a vivir durante unos meses a esa tierra africana, cosa que me permitió conocer a fondo la cultura que les permite a esas personas sonreír día a día, a pesar de formar parte de uno de los continentes más necesitados del planeta. En Kenia, aprendí lo elemental de una mirada de agradecimiento y fui testigo de ese beneplácito incansable a la presencia de extranjeros, del buen trato, de la amabilidad, de la educación de sus ciudadanos. Estoy segura, y lo digo sin más, que Kenia me enseñó a vivir plenamente gratificada.

No es para menos entonces que la desaprobación de esta internacionalista que les escribe, se haya intensificado solamente por saber que el diplomático que le representa como venezolana, esté siendo acusado de acosar sexualmente a las empleadas que le acompañan en las labores del día.  

Hace mucho tiempo, decidí especializarme en el análisis periodístico de acontecimientos internacionales, olvidando así, todo sueño de ser embajadora que alguna vez en la adolescencia había tenido. Pero conozco a muchos colegas que aún aspiran ser miembros del cuerpo diplomático de este país, a sabiendas de que se trata de un sueño lejano, ya que la política es ahora, un asunto de Estado.

Y me pregunto:

¿Qué clase de diplomáticos nos representan?

¿Quién es el que habla en nombre de Venezuela mientras los letrados en diplomacia hacen de taxistas, secretarias y recepcionistas?

¿Qué clase de diplomacia es esta?

Bajo la cabeza.

Continúo reflexionando.

Aquí estamos los capaces, ejerciendo sin ejercer.

Esperando.

Bajo la protección del Articulo19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU el 10.12.1948.

Comments
One Response to “Sí, somos internacionalistas. No, no estamos ejerciendo.”
  1. Ofelino Chin Valle dice:

    Entiendo perfectamente la mística a la que te refieres y que, por ser cargos de naturaleza política y no cargos de servicio público, se prostituye por completo el concepto que da razón a la existencia de una representación internacional. Creo que la razón está, en parte, en que los diplomáticos no suelen tener una preparación cónsona con sus responsabilidades consulares. En ciertos casos latinoamericanos (Argentina, Ecuador, Panamá y Costa Rica por ejemplo), he conocido de representantes al servicio diplomático con profesiones tan dispares como la actuación, tecnología y derecho, por mencionar algunas pocas. Ofelino Chin Valle, economista y docente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: