Afganistán: El Estigma de ser mujer

OPINIÓN.

(Google)

KARLA CASTELLANOS. ¿Imagina usted la existencia de un país donde las mujeres no puedan salir a la calle sin la compañía de un familiar masculino? que no pueda usted recibir asistencia médica, y además que la sociedad le haya impuesto no recibir educación, ni utilizar la vestimenta deseada, ni poder trabajar, entre otras tantas prohibiciones, solo por ser mujer

Aunque parezca una pesadilla, pues sí, ese lugar existe, se llama Afganistán y está ubicado en el Asia central.

Pasados 10 años desde que el régimen Talibán (estudiantes religiosos) -señalado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como el más “misógino” del planeta para la mujer- fuera depuesto por fuerzas de coalición lideradas por los Estados Unidos, la mujer aún sufre vejaciones a sus derechos.

Los Talibán relegaron a las féminas afganas a condiciones inhumanas, negándoles derechos humanos fundamentales como la educación, asistencia médica, trabajo, imposición de vestimenta con corte único (Burka), y todo esto, simplemente porque estos fundamentalistas, mal interpretando el Corán, sostuvieron que Mahoma (el profeta) afirmó que la mujer era lo más peligroso del mundo, por lo que debían ser sometidas, relegadas y aisladas para no causar rebeliones.

Mientras el gobierno de Hamid Karzai, prometió devolver el Afganistán que alguna vez les garantizó los derechos a la mujer, el esfuerzo no ha sido suficiente – aunque se hayan aprobado dentro de la Constitución artículos donde se señala la  “igualdad entre hombres y mujeres” (2004), y se haya promulgado la “Ley sobre la eliminación de la violencia contra la mujer” (2009) que establece como delitos a los matrimonios forzados, compraventa de mujeres bajo pretexto de matrimonio, entrega de una mujer o niña para solucionar disputas (baad) o los crímenes de honor-. Lo cierto es que aún existen grandes vacíos dentro de la legislación del país oriental, lo que aun deja  entredicho la condición de la mujer, que sigue siendo vista como objeto propiedad del hombre afgano.

Las prohibiciones de las mujeres afganas, derivaron en la agresión físico-psicológicas, así como la creación de cárceles donde se recluyeron además a niñas por cometer estos crimines morales. En el año 2011, las mujeres recluídas ascendían a más de 400 según Human Rights Watch.

Además, generalmente las autoridades les detienen respondiendo a una denuncia, ignorando las pruebas de inocencia e imponiendo condenas basadas en confesiones obtenidas sin la presencia de abogados, para ser firmadas posteriormente  sin haberlas leído ya que son mujeres analfabetas. Después de la condena, las mujeres se enfrentan a penas de prisión que varían entre uno y 15 años, lapidaciones y asesinatos.

¿Qué será de la mujer afgana para 2014?

Aunque más de 40.000 mujeres quedaron sin empleo, el actual gobierno les ha regresado el derecho a trabajar, recibir asistencia médica -pero no por un hombre- educación, aunque 95% de las niñas no alcanzan la educación secundaria. Para el 2003 la ONU estimó que 32% de niños escolarizados eran niñas. El fondo de la ONU para la infancia (por sus siglas en ingles UNICEF) sostuvo que en algunas provincias la tasa escolar bajó hasta 3%. En 2011 destacó la apertura de numerosas escuelas para niñas, y el aumento de las matriculaciones de 5.000 se elevó a 2.4 millones.

Lo más contradictorio es la resistencia que ejerce la población rural femenina con los nuevos códigos culturales, por creer que eran mejor tratadas durante el régimen talibán – claro está, no sufrieron más de lo habitual en ese período-.

Para quienes nos horrorizamos ante tales hechos, creemos que el cambio más esperado es eliminar el uso de la Burka , ya que el mismo simboliza la protección por miedo de ser atacadas, vitrioladas (ácido en la cara), lapidadas y apedreadas, pero la mujer afgana desea más que eso, añora que sus todos derechos les sean devueltos y respetados, aspiran poder salir a trabajar  y estudiar sin ser agredidas, reconstituir sus hogares, recuperar la dignidad que le arrebato el régimen talibán, no sufrir violaciones por compatriotas ni por extranjeros de las fuerzas de la coalición, desean más que ser vistas como un objeto anhelan ser un Sujeto.

Entretanto la Comunidad Internacional se hace la vista gorda ante estos hechos, recientemente una mujer fue asesinada por su marido porque él tenía el derecho ya que ella huyó de casa, su video dio la vuelta al mundo, y nuevamente se está encendiendo una alarma internacional. Pese a esto, la salida de las fuerzas internacionales en 2014 acabará con el sueño del Afganistán soñado, conllevando a un retroceso en las condiciones precarias de las mujeres afganas, porque no habrá impedimento para que los talibán retomen el poder.

¿Ante esto qué papel juegan los Organismos internacionales y las Organizaciones No Gubernamentales (ONGS)?

Aunque en un principio la ONU llegó a un acuerdo con el gobierno talibán para respetar las normas islámicas afganas impuestas a la mujer, actualmente reniega de ella, además UNICEF ha instado a “eliminar delitos denominados contra la moral y poner en libertad a los niños detenidos”. ONGS como la Revolucionaria de Mujeres de Afganistán (RAWA) luchan arduamente por los derechos femeninos dentro y fuera del territorio afgano, pero los grupos talibanes que aún persisten en la sociedad imposibilitan su labor.

¿Cuál será el futuro de esas mujeres que los talibanes le niegan el derecho a existir?

Realmente es difícil dar una respuesta, todo apunta a que las mujeres seguiran siendo maltratadas y vejadas, Karzai no ha podido frenar la ola de violencia y dolor sembrada por los Talibán, aunque la sociedad femenina busca cambios, parte de ella se resiste, es una cuestion que viene ligada de la cultura religiosa de un pais, que por mas grotesca que parezca, es simplemente parte de ella. Quizas la presión internacional logre cambiar la actual realidad de ese país, pero para ello, hay que instar al dialogo y a la acción, con el objetivo de establecer en estos paises fundamentalistas islamicos, los Derechos Humanos fundamentales básicos.

Bajo la protección del Articulo19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU el 10.12.1948.

Comments
One Response to “Afganistán: El Estigma de ser mujer”
  1. ngg dice:

    Es una veguenza lo que esta pasando en Afganistan, apesar de que estamos viviendo un mundo global todavia exista este tipo de desigualdad, estoy de cuerdo de que cada quien es libre de profesar cualquie tipo de religion, pero esto no debe de sobrepasar por encima de los derechos porque tanto como hombre y mujer se tienen los mismos derechos….. Que lastima de leyes que rigen a esa entidad con razon nunca pararan de matarse unos a otros, siempre viviran en un infierno porque asi les gusta vivir…

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