Opinión: Paralímpicos, y la simplicidad de la vida.

OPINA UNA VENEZOLANA.

Por Loly García.

Ayer tenía un gripón. El mismo gripón  que me mantuvo en cama tres días con sus tres noches. Tan solo tenía ánimo para estornudar y cambiar los canales a ver que veía en TV. Me condolía de mi misma, tanta fiebre, tanto dolor de huesos, pobre de mí, era mi propio lamento, enrollada en cobijas y medias. Olorosa a vick vaporup, no tenía otro aroma en la pituitaria. El dolor de cabeza no era normal, no me permitía entender las profundidades de WOBI, ni las hazañas de un Discovery Channel, ni aguantarme un canal Azteca, ni ver noticias sangrientas, ni ganas de enterarme de cómo le va a Julian, (ya este sueco me late a show). Nada, que nada ni nadie me conectaba con el ánimo suficiente como para levantarme de la cama y dejarme de quejar. Hasta que…

Hasta que, de tanto hacer zapping,  me topé con la inauguración de los juegos Paralímpicos Londres 2012 y ahí cambió mi vida. Si, tal cual, de ayer para hoy he dado un vuelco, tanto así que aquí estoy, moqueando sobre el teclado preparando esta historia, con el mismo dolor de cabeza, chupando pastillas para el dolor de garganta, bien abrigada, tomando limonada caliente…pero con la imperiosa necesidad de escribir este  verbo: ¡Admirar!

Observando a estos muchachos desfilar en sus sillas de ruedas, con sus muletas, algunos de ellos sin brazos, sin piernas otros, ondeando las banderas de sus países, tan orgullosos, tan sonrientes, tan seguros, tan agradecidos a la vida…y yo ahí, tirada en la cama, derrotada por una gripe. Enseguida cambié el pañuelo de los mocos por el de las lágrimas y lloré. Si, un tanto por mí, porque soy una quejica y me confieso necesitada de una sopita hecha por mi mamá (… cuando ella vivía nunca le alababa sus sopas, que vaina conmigo). Pero mi gran porcentaje de agua lacrimosa era un mazacote de sentimientos encontrados viendo aquella alegría desfilar, aquel “ponerse de pie” ante la adversidad, hacer algo con un cuerpo que no vino completo, tal vez un accidente comenzando a vivir, no obstante… ningún rostro desfiló en silencio. Más bien diría que esa inauguración era una sola sonrisa representativa del: YO SOY…y para ser, no se necesita más que eso.

Son ciudadanos del mundo, son lecciones que corren, nadan, brincan, saltan, juegan, encestan, hacen touché, capaces de llegar a unas olimpíadas que ni siquiera -quienes estamos “completos”- hemos sido capaces de llegar. De países tan humildes como Burkina Fasso (por cierto participando con un solo atleta) o tan multitudinario como Australia (una representación tan grande como el mismo continente), unos chinos alegres (ni siquiera los atletas chinos de las olimpíadas sonreían como estos otros), españoles acompañados por su mismísima infanta (Ud. puede no estar de acuerdo con la monarquía…pero esa simbología de la importancia lo dice todo), orgullosas atletas musulmanas sin piernas pero con sus  hiyab. Los  brasileros alegrísimos, tal vez no puedan bailar samba pero es que el baile lo llevaban en sus ojos (más alegres que los brasileros de costumbre)…y por supuesto  nuestros chamos venezolanos, esforzándose por traernos satisfacciones dentro de tantas tribulaciones. Y es que aquí  no caben mezquindades.

Me sequé las lágrimas, me tomé 3 “pepas” más de ese antigripal, y tomé una ducha para ahuyentar la fiebre, el desgano, el “quejiqueo”  y me senté a verlos de nuevo, una y otra vez… para no olvidar jamás que la vida es aquí y ahora, y mientras los veía, contaba mis bendiciones y si bien ya no puedo ser atleta de alta competencia, al menos me propongo darle una vuelta más al parque La Floresta, por eso, desde mañana….daré dos.

Creo que la vida es compleja cuando se tiene todo y muy simple cuando algo nos falta.

Bajo la protección del Articulo19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU el 10.12.1948.

Comments
One Response to “Opinión: Paralímpicos, y la simplicidad de la vida.”
  1. Solange dice:

    Una vez una excelente reflexion que nos deja Loly, con su vocabulario en una perfecta mezcla entre una diccion perfecta, un maracucho por parte de padre y un argentino por parte de madre!!!
    Feliz Dia!!!

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