Opinión: Venezuela hacia el Mercosur

OPINIÓN.

Por Julio Cesar Pineda.

El país tiene cuatro años para adaptar la normativa jurídica y las prácticas comerciales

Ahora cuando Venezuela se integra al Mercosur en una cuestionada coyuntura por la crisis paraguaya, es necesario preparar a los factores de producción venezolanos. El propio candidato de la oposición, Capriles Radonski, ha afirmado que permanecerá en ese mecanismo de integración pero con los cambios que estima necesarios en la economía y en la política del país.
La nueva dinámica de la integración regional, parece orientarse por el Mercosur en donde confluirían los nuevos proyectos de Unasur y el de la Comunidad Económica de América Latina y el Caribe (Celac).
El paradigma de la Unión Latinoamericana siempre estuvo presente en todos los proyectos políticos y económicos de las grandes ideologías y movimientos sociales, desde el mismo momento de la ruptura con los imperios europeos, y el acceso a la independencia.

El Congreso de Panamá (1826), fue el primer intento y el primer fracaso de lo que Bolívar denominaba una Nación de Repúblicas con la unidad en la diversidad, eslogan que utiliza hoy la Unión Europea (UE). La separación de la Gran Colombia y el fracasado intento de unir México y Centroamérica con la posterior división de ésta en cinco pequeñas repúblicas, además de la confrontación entre pueblos, alejó el ideal de la unión continental.

Estados Unidos propició la diáspora continental interviniendo en la política y en la economía como ocurrió con la separación de Panamá de Colombia, y con la apropiación de territorios en México. Gran Bretaña y Francia impusieron también pretensiones territoriales en las islas del Caribe y con despojos como en Guayana y en Belice. El mismo Brasil se apropió de territorios de Bolivia y Paraguay.

Al final del siglo XIX la integración continental se deformó por el Panamericanismo impulsado por Washington en la llamada Doctrina Monroe, de esa historia quedó la Organización de Estados Americanos (OEA) y demás instituciones interamericanas. Pero al mismo tiempo las nuevas fuerzas ideológicas y políticas revivieron el espíritu bolivariano en la necesaria integración al margen de Estados Unidos y Canadá, y con proyectos nacionalistas en el nuevo compromiso del estado social de derecho.

Terminada la Segunda Guerra Mundial y bajo la influencia de la ONU se regionalizó la diplomacia, la economía y la política mundial. Se creó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) con sede en Santiago de Chile. El comercio interregional con reducción de tarifas arancelarias se impulsó a través de la Asociación Latinoamérica del Libre Comercio (Alalc, 1960), bajo la cláusula de la resolución más favorecida, en 1980 se transformó en la Aladi, para la búsqueda de un mercado común latinoamericano. Bajo la influencia del proceso de integración de Europa, se establecieron en la región nuevos organismos como el Pacto Andino (1969) reformulado en la CAN (1996); y el Mercosur (1991), interesados en zonas de libre comercio hacia la integración.

Washington quiso impulsar una nueva visión del Panamericanismo con el libre comercio entre las Américas, que hubiera sido posible con una mejor actitud de cooperación del Norte, y una real unidad del Sur. Por eso el fracaso del ALCA, instalada en la Cumbre de las Américas, en Miami (1994).

La CAN sobrepasó la integración económica, a lo social, y a lo político, con instituciones como el Parlamento Andino y el Consejo Andino de Ministros. Con alto componente de supranacionalidad. Con el Tratado de Asunción (1991), el Mercosur permitió integrar a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Así se estableció un área de libre comercio con un arancel externo común, eliminación de derechos aduaneros, una necesaria coordinación en lo macroeconómico y unificación de legislaciones con circulación de bienes, servicios, capital, trabajo e inversión. Los dos bloques tanto el complementario de la CAN como el competitivo del Mercosur, dentro del marco de la Aladi han fortalecido la integración regional con la creación de marcos jurídicos e institucionales hacia un bloque por ahora geoeconómico y en un futuro geopolítico.

Venezuela el 22 de abril del 2006 denuncio al Acuerdo de Cartagena y esperó un período de cinco años para dejar de ser miembro. Mientras tanto el pasado 31 de julio del 2012 concretó su ingreso al Mercosur y cuenta con un periodo transitorio de cuatro años para la adaptación en la normativa jurídica y en las prácticas comerciales. El próximo 20 de septiembre estarán en Caracas expertos de todos los países del Mercosur y especialistas venezolanos.

04/Septiembre/2012.

FUENTE: EL NACIONAL – VENEZUELA.

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